Juego de reyes
de mentes superiores,
de próceres destacados,
de genios maestros y nobles.
Con jaques, enroques
sacrificios y combinaciones;
celadas y promociones;
se alternan en los escaques
blancas y negras emociones.
Aquí es fundamental
la memoria, la concentración,
la coordinación de los movimientos
en busca de la ocasión
de sacar ventaja
de espacio, material u ocupación.
Peones que cuidan el castillo,
caballos que abren paso
e intimidan al enemigo;
alfiles que se cruzan
por todo el tablero;
torres que avanzan
y avivan el fuego;
parejas de monarcas
que se juegan por entero.
Choque de ejércitos
en un cuadrilátero,
sin fusiles ni cañones;
con táctica y estrategia
en busca de galardones.
Gustavo Delloca